Creo que este será el momento en que pregunte lo que todas estamos pensando.
-Una pregunta, ¿Cuantas chicas nos quedaremos? -pregunté apunto de reírme-.
Los chicos se miraron entre si, y asintieron con la cabeza.
-Pues... Seis chicas, las otras seis se quedaran con nosotros toda la noche, como sois doce... -dijo Liam-.
Buena elección, pero creo que todas querríamos ser las seis últimas, pero... ¿Quien sabe? África ya era una de las seis primeras.
-Yo pienso que el arroz es muy común en china. -dijo Sara-.
Cuando Sara dijo eso, me abalancé sobre ella, no se porqué, instinto natural, creo, aveces dudo de mi sexualidad, es broma.
-Jaja, vosotras dos os quedáis. -dijo Louis señalándome a mi y a Sara-.
Sara tenía una cara de besugo feliz, y una sonrisa que no se le quitaba de la cara, trauma.
-Vale, ya tenemos a tres... Faltan otras tres. -dijo Zayn-.
-Me gusta esa chica. -dijo Harry señalando a Nayra-.
Nayra se vino con nosotras dando saltos de felicidad. Ya éramos cuatro.
-Quiero que se quede ella. -dijo Zayn señalando a Maria-.
-Y yo ella. -dijo Liam señalando a Marian-.
Ya éramos seis; África, Sara, Marian, Maria, Nayra y yo, pasando una tarde entera con One Direction.
-Las demás volved por la noche... -dijeron los chicos con una mirada pícara-.
A saber que iban a hacer por la noche... Bueno, que las otras chicas se fueron a pegar un paseo por Londres y tal.
-Oh, me alegra que las cucharas me hayan salvado la vida. -dijo África-.
-Besugo... -dijo Sara con su cara feliz-.
Los chicos retrocedieron un paso, pobrecitos, no sabían lo que les esperaba... ¿O tal vez si?
-Bueno... ¿Que os apetece hacer? -dijo Harry-.
-Jaja, es raro que preguntes eso... -dijo Nayra mirándole de arriba a abajo-.
-Yo también odio las cucharas. -dijo Marian-.
-Anda... Yo también, que casualidad. -dijo Liam sonriendo-.
Todos miramos a Liam con una cara... Rara, y África rompió el silencio.
-Jaja, en verdad ama las cucharas, pero lo ha dicho para que le cayeras bien, vale ya me callo.
Sonó el teléfono que había en la habitación, el del hotel, y Niall lo cogió, por la cara que ponía... Parecía que no había nadie en la otra línea...
-Niall... ¿Quien era? -preguntó Zayn-.
-No era... Nadie. -respondió-.
Hubo un gran silencio, y seguro que todos nosotros estábamos pensando lo mismo: Se habían equivocado.
La ventana se abrió de repente, y pudimos ver un cielo verde, un verde muy oscuro.
Maria se acercó a la ventana, y volvió donde nosotros con las manos tapándose los oídos. Esto era muy raro.
Nos acercamos todos, y hicimos lo mismo, nos alejamos de la maldita ventana tapándonos los oídos. Vaya ruido mas molesto, ¿Que leches está pasando en Londres?
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